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Gucci, el nombre de la traición

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Fue uno de los mayores escándalos de la historia de la moda. En marzo de 1995, Maurizio Gucci, sucesor del imperio textil de su abuelo, moría asesinado… por orden de su despechada ex mujer, Patrizia Reggiani. Tanto los protagonistas como los detalles del suceso (glamour, luchas de poder, traiciones, frases lapidarias) ponían en bandeja una película de ficción.

Las bazas de La casa Gucci van más allá de su argumento. La dirige el incombustible Ridley Scott (Gladiator, Alien), que a los 83 años no baja el ritmo. En el reparto, hasta cuatro ganadores del Oscar: Al Pacino, Jared Leto, Jeremy Irons… y Lady Gaga. La estrella del pop dedicó año y medio a preparar el papel (y el acento italiano), que la sitúa entre las favoritas de la temporada de premios. Encarna a la denominada “Viuda Negra de Italia”, una mujer ambiciosa que ascendió desde la clase baja hasta codearse con los Kennedy. Casada con el nieto y heredero de Guccio Gucci, Maurizio (Adam Driver), no solo tuvo dos hijas, sino que lo asesoró en los negocios. Se sentía parte del clan, pero su familia política siempre la miró con recelo por sus orígenes y educación. Y todo estalló cuando su marido la abandonó por otra. Después del divorcio, Reggiani contrató a un sicario que mató a Maurizio (de 46 años) de cuatro disparos. Ese mismo día, Patrizia escribió en su diario solo una palabra: “paraíso”.



Detenida en 1997, tras un juicio muy mediático la condenaron a 29 años de cárcel. En prisión adujo que un tumor la había trastornado, intentó suicidarse sin éxito, logró que le permitieran tener un hurón en la celda y, mejor aún, rechazó reducir su condena mediante trabajos sociales con la siguiente respuesta: “No he trabajado en mi vida y no pienso empezar ahora”. En fin, un material muy jugoso que recogió Sara G. Forden en su libro House of Gucci, y que ahora da lugar a una “tragedia kitsch", como una telenovela de alta gama”, en palabras del director de fotografía, Dariusz Wolski. La producción sobresale por su trabajo de escenografía, vestuario, peluquería y maquillaje, que repasa la evolución de la moda de los 70 hasta los 90.


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